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domingo, 5 de abril de 2009

Espirales...

GolondrinaAzul compartió conmigo esta caricatura de Quino... Me dijo que parecía yo, escribiendo haiku en espiral, en un mundo cuadriculado...

Lo quise compartir con ustedes...


Hazle clic a la imagen, para agrandarla...


En un comentario, GolondrinaAzul, me mandó el espiral... ;-)



Y me envió un haiku también...

sábado, 5 de julio de 2008

Los libros son como el sexo...


Me publican 4 de los 5 haiku que envié a un concurso en la Facultad de Derecho de Albacete, Universidad de Castilla La Mancha, España...

Llegaron tarde para el concurso... pero igual los incluyeron en la antología que van a publicar...

Chateando, compartía mi alegría con la tropera Marta, y me dice que se alegra mucho, que me lo merezco, y que a ver si me animo a ponerlos en un libro o algo así...

Le respondo que más bien "algo así"... Por que ya están publicados en mi Cuaderno de Intentos, y mi Cuaderno Viejo.

Y ella me respondió:
Marta: siempre he sentido algo especial por los libros, definitivamente no es lo mismo leerlos por internet que tenerlos en la mano , tocarlos olerlos, sentirlos, son como el sexo, no sé como hay gente que disque lo hace en internet, eso me parece un absurdo total, el sexo hay que tocarlo, sentirlo, olerlo, vivirlo...


Marta: si no es así se queda un vacío, así como cuando lo haces con alguien a quien no amas...

Wao... me dejó sin palabras... Me parece que estoy usando demasiado el internet...



Disculpen, vuelvo al rato, voy por allí a tocar, sentir, oler, vivir...


martes, 30 de octubre de 2007

Cerrado por vacaciones






Estoy de Paseo por el Parque de las TICs por unos días... Por ahora me encuentran aquí.

También pueden seguirme según vaya compartiendo en el Google Reader, por aquí. O si no, pueden revisar mis haiku viejos, o los más nuevos... Y si hace poco descubriste el depósito, pasa y explora... Hay mucho material aquí adentro...

Eso si... Vayas a donde vayas, deja algun comentario o notita por donde pases... se agradece... ;-)

miércoles, 5 de septiembre de 2007

eyes like a girl, hands like an old woman (Ojos de niña, manos de anciana...)



Arriving at the horizon comparte esta foto en flickr, y comenta que encontró a esta muchacha una mañana del diciembre pasado, en Meneka, al norte de Mali. Ella y otras dos muchachas, cargaban estos recipientes de arena de una colina en las afueras del pueblo, hasta el pueblo, para preparar cemento, o adobe...

Sus ojos de niña... y sus manos de anciana... capturaron su atención...

sábado, 25 de agosto de 2007

Donde quiera que estés



Los psicoanalistas antes... Cierta amiga hace unos días me preguntaban por qué, en cierto momento, idealicé hasta cierto punto a cierta mujer...

Y no encontraba palabras...

Ahora leo a cierto Manuel, que escribe a cierta cofradía...

Me quedo con la idea de que el terruño como patria, como privilegio de haber nacido en algún lugar (asunto que no es responsabilidad de uno) es un accidente, pero la patria como un territorio de afectos blandos es una bendición; de tal manera que una mujer puede ser mi patria entera si ella, como diría Borges, “es la mitología privada que hace del universo una alusión a la única persona indudable”.

Manuel entonces sugiere escuchar Donde quiera que estés, de Joan Manuel Serrat...

Manuel, Borges, Serrat... Que puedo decir yo...

Lo menos que pude hacer, fue buscarla en Youtube y compartir aquí esta interpretación en Buenos Aires, en la gira Sombras de la China, de 1.999.





DONDE QUIERA QUE ESTES

(Joan Manuel Serrat)

Donde quiera que estés,
te gustará saber
que por flaca que fuese la vereda
no malvendí tu pañuelo de seda
por un trozo de pan

y que jamás,
por más cansado que
estuviese, abandoné
tu recuerdo a la orilla del camino

y por fría que fuera mi noche triste,
no eché al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.

Por tí brilló mi sol un día
y cuando pienso en tí brilla de nuevo
sin que lo empañe la melancolía
de los fugaces amores eternos.

Donde quiera que estés,
te gustará saber
que te pude olvidar y no he querido,

y por fría que sea mi noche triste
no echo al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.

Donde quiera que estés...
si te acuerdas de mí.