Lo quise compartir con ustedes...

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En un comentario, GolondrinaAzul, me mandó el espiral... ;-)

Y me envió un haiku también...


Marta: siempre he sentido algo especial por los libros, definitivamente no es lo mismo leerlos por internet que tenerlos en la mano , tocarlos olerlos, sentirlos, son como el sexo, no sé como hay gente que disque lo hace en internet, eso me parece un absurdo total, el sexo hay que tocarlo, sentirlo, olerlo, vivirlo...Wao... me dejó sin palabras... Me parece que estoy usando demasiado el internet...
Marta: si no es así se queda un vacío, así como cuando lo haces con alguien a quien no amas...

Me quedo con la idea de que el terruño como patria, como privilegio de haber nacido en algún lugar (asunto que no es responsabilidad de uno) es un accidente, pero la patria como un territorio de afectos blandos es una bendición; de tal manera que una mujer puede ser mi patria entera si ella, como diría Borges, “es la mitología privada que hace del universo una alusión a la única persona indudable”.