Es honra de los hombres proteger lo que crece, Cuidar que no haya infancia dispersa por las calles, Evitar que naufrague su corazón de barco, Su increíble aventura de pan y chocolate Poniéndole una estrella en el sitio del hambre. De otro modo es inútil, de otro modo es absurdo Ensayar en la tierra la alegría y el canto, Porque de nada vale si hay un niño en la calle.
Todo lo toxico de mi país a mi me entra por la nariz Lavo autos, limpio zapatos, huelo pega y también huelo paco Robo billeteras pero soy buena gente soy una sonrisa sin dientes Lluvia sin techo, uña con tierra, soy lo que sobro de la guerra Un estomago vacío, soy un golpe en la rodilla que se cura con el frío El mejor guía turístico del arrabal por tres pesos te paseo por la capital No necesito visa pa volar por el redondel porque yo juego con aviones de papel Arroz con piedra, fango con vino, y lo que me falta me lo imagino.
No debe andar el mundo con el amor descalzo Enarbolando un diario como un ala en la mano Trepándose a los trenes, canjeándonos la risa, Golpeándonos el pecho con un ala cansada. No debe andar la vida, recién nacida, a precio, La niñez arriesgada a una estrecha ganancia Porque entonces las manos son inútiles fardos Y el corazón, apenas, una mala palabra.
Cuando cae la noche duermo despierto, un ojo cerrado y el otro abierto Por si los tigres me escupen un balazo mi vida es como un circo pero sin payaso Voy caminando por la zanja haciendo malabares con 5 naranjas Pidiendo plata a todos los que pueda en una bicicleta en una sola rueda Soy oxigeno para este continente, soy lo que descuido el presidente No te asustes si tengo mal aliento, si me ves sin camisa con las tetillas al viento Yo soy un elemento mas del paisaje los residuos de la calle son mi camuflaje Como algo que existe que parece de mentira, algo sin vida pero que respira
Pobre del que ha olvidado que hay un niño en la calle, Que hay millones de niños que viven en la calle Y multitud de niños que crecen en la calle. Yo los veo apretando su corazón pequeño, Mirándonos a todas con fábula en los ojos. Un relámpago trunco les cruza la mirada, Porque nadie protege esa vida que crece Y el amor se ha perdido, como un niño en la calle.
Toufeeque nos cuenta que esta foto tomada el 11 de Agosto de 2004, en Sultan Pur, Pakistan, muestra a Iqbal Zafar de 25 años, y otros tres paquistaníes, con las cicatrices resultantes de haber vendido un riñón, como hacen muchos otros compatriotas suyos, para pagar los costos de sus matrimonios, sus deudas, construir sus casas, abusar del consumo de alcohol o drogas, o simplemente para tener la oportunidad de pasarla bien una temporada. Muchos hospitales paquistaníes tienen listas de cientos de donantes en lista de espera, por quien esté dispuesto a pagar 5.000 o 6.000 U$.
“Hay momentos en que, sea cual fuere la actividad del cuerpo, el alma está de rodillas”. Víctor Hugo
¿No puede alimentar a sus hijos? Trabaje.
¿No consigue trabajo, o está imposibilitado para trabajar, o no puede trabajar porque tiene niños a su cargo? Venda su casa.
¿No tiene casa propia? Venda su coche.
¿No tiene coche? Pida plata prestada a un banco.
¿Ningún banco le da plata porque usted es pobre? Pida plata a su familia.
¿Su familia es tan pobre como usted? No proteste, no se subleve, no ponga en tela de juicio el sistema que nos rige, arréglese.
Usted tiene un cuerpo.
Alquile su vientre.
¿Se da cuenta de que el mundo no es tan malo, que siempre da posibilidades?
Y no se agotan en su vientre las posibilidades.
Entre en algún sitio de Internet donde pueda ofrecer sus córneas, un pulmón, un riñón, el hígado.
No se estremezca si encuentra allí que un empleado que vive en La Rioja puso en venta sus órganos para afrontar los gastos que demanda el tratamiento de cáncer que padece su esposa, con la que tiene dos hijos chiquitos; o que una chica peruana de dieciséis años ofrece su riñón por setenta mil dólares, porque su familia se está muriendo de hambre, o que varias personas ofrecen subastar todos sus órganos menos el corazón.
Usted también tiene un cuerpo.
Piense que tener un cuerpo es como tener una empresa.
Alquílelo o véndalo por partes.
Empéñelo.
Subástelo.
Todo indicaría que es el negocio del futuro.
El mundo, amablemente, desinteresadamente, les está dejando servido a los pobres este flamante negocio.
De seguir así, habrá mucha gente a la que pronto no le quedará otra cosa que dedicarse a estas operaciones bursátiles de alquiler de sus vientres y venta de sus órganos.
No se puede quejar, no critique al sistema ni a sus dirigentes por la vida que le ha tocado en suerte, usted tiene en su propio cuerpo su salida laboral, puede sacarle provecho.
Arréglese.
¿Usted no tiene nada, nunca tuvo nada, tuvo un poco y ya no lo tiene, pertenece a una clase a la que siglo tras siglo la han despojado de todo?
Despójese ahora de su cuerpo.
Parte por parte.
O, de lo contrario, corte por lo sano: ofrézcase para inmolarse de cuerpo entero por alguna buena causa internacional o nacional en la que se le pague por eso.
Usted tiene un cuerpo y hágalo valer: póngale un valor.
Así va a poder alimentar a sus hijos si no consigue trabajo, o está imposibilitado para trabajar, o no puede trabajar porque tiene niños a su cargo, y no tiene casa para vender, ni coche, ni banco ni familia que le preste plata.
Usted tiene un cuerpo.
Vientre, córnea, riñón, pulmón, hígado.
Arréglese.
Y ya no moleste con sus reclamos.
No sea desalmado.
Tenga corazón.
(La Nación – Buenos Aires)
Aunque en este video de Mercedes Sosa y Víctor Heredia, nos muestran cantando con Fito Páez, que hay muchas maneras de ofrecer el corazón...