El cazador de indios, matador de muchas leguas de indios, nació de madre india. Habla guaraní y portugués casi nada. Domingos Jorge Velho es capitán de mamelucos de San Pablo, mestizos que han sembrado el terror en medio Brasil en nombre de los señores coloniales y para feroz exorcismo de la mitad de su sangre.
En los últimos seis años, el capitán Domingos alquiló sus servicios a la corona portuguesa contra los indios janduim, alzados en el sertón de Pernambuco y en Río Grande do Norte. Después de larga carnicería llega a Recife, victorioso, y allí lo contratan para arrasar Palmares. Le ofrecen un buen botín en tierras y negros para vender en Río de Janeiro y Buenos Aires, y además le prometen infinitas amnistías, cuatro hábitos de órdenes religiosas y treinta grados militares para repartir entre sus hombres.
Con el catalejo en bandolera sobre el pecho desnudo, abierta la casaca grasienta, el capitán Domingos desfila a caballo por las calles de Recife, a la cabeza de sus oficiales mestizos y sus soldados indios degolladores de indios. Cabalga entre nubes de polvo y olores de pólvora y aguardiente, atravesando ovaciones y bandadas de pañuelos blancos: este mesías nos salvará de los negros alzados, cree o quiere la gente, convencida de que los cimarrones tienen la culpa de la falta de brazos en los ingenios y también tienen la culpa de las pestes y las sequías que están asolando al nordeste, porque no enviará Dios la salud ni la lluvia mientras no cese el escándalo de Palmares.
Y se organiza la gran cruzada. De todas partes acuden voluntarios, empujados por el hambre, en busca de ración segura. Se vacían las cárceles: hasta los presos se incorporan al mayor ejército hasta ahora reunido en el Brasil.
Los exploradores indios marchan adelante y los changadores negros a la retaguardia. Nueve mil hombres atraviesan la selva, llegan a la sierra y suben hacia la cumbre donde se alzan las fortificaciones de Macacos. Esta vez llevan cañones.
Varios días dura el asedio. Los cañones aniquilan la triple muralla de madera y piedra. Se pelea cuerpo a cuerpo, al borde del abismo. Son tantos los muertos que no hay donde caer, y continúa la degollatina entre las breñas. Muchos negros intentan huir y resbalan al vacío por los despeñaderos; y muchos se arrojan eligiendo el precipicio.
Las llamas devoran la capital de Palmares. Desde la lejana ciudad de Pôrto Calvo se ven los resplandores de la gigantesca fogata, que arde durante toda la noche. Quemar hasta la memoria. Los cuernos de caza no cesan de anunciar el triunfo.
El jefe Zumbí, herido, ha conseguido escapar. Desde los altos picos llega a la selva. Deambula por los túneles verdes, en la espesura, buscando a los suyos.
Fray Bartolomé de Las Casas está pasando por encima del rey y del Consejo de Indias. ¿Será castigada su desobediencia? A los noventa y dos años, poco le importa. Medio siglo lleva peleando. ¿No están en su hazaña las claves de su tragedia? Muchas batallas le han dejado ganar, hace tiempo lo sabe, porque el resultado de la guerra estaba decidido de antemano.
Los dedos ya no le hacen caso. Dicta la carta. Sin permiso de nadie, se dirige directamente a la Santa Sede. Pide al papa Pío V que mande cesar las guerras contra los indios y que ponga fin al saqueo que usa la cruz como coartada. Mientras dicta se indigna, se le sube la sangre a la cabeza y se le quiebra la voz que le queda, ronca y poca.
Yace tendido, húmeda la frente, pálido, y no cesan de moverse los labios.
Un trueno se descarga, lento, desde lejos. Fray Bartolomé, el nacedor, el hacedor, cierra los ojos. Aunque siempre fue duro de oído, escucha la lluvia sobre el tejado del convento de Atocha. La lluvia le moja la cara. Sonríe.
Uno de los sacerdotes que lo acompañan murmura algo sobre la rara luz que se le ha encendido en el rostro. A través de la lluvia, libre de duda y tormento, fray Bartolomé está viajando, por última vez, hacia los verdes mundos donde conoció la alegría.
—Gracias —dicen sus labios, en silencio, mientras lee las oraciones a la luz de los cocuyos y las luciérnagas, salpicado por la lluvia que golpea el techo de hojas de palma.
—Gracias —dice, mientras celebra misa en cobertizos sin paredes y bautiza niños desnudos en los ríos.
DECLARACION SOBRE EL DERECHO A LA LIBRE DETERMINACION Y AL AUTOGOBIERNO MAPUCHE
1: Nosotros los participantes y representantes provenientes de los diversos territorios ancestrales del Wallmapuche, nos hemos convocado en el histórico Cerro Ñielol, ciudad de Temuco, sustentados por nuestro Kuifi Ad-Moguen, Nor Moguen y Ad-Mapu, fundamentados en el derecho a la libre determinación y al autogobierno establecidos en los artículos 3 y 4 de la Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas y guiados por todos los derechos inherentes, irrenunciables, imprescriptibles y universales que nos asisten como pueblo.
2: Quienes nos reunimos, reafirmamos el derecho a la libre determinación Mapuche, inherente a todos los pueblos. Al respecto, cabe subrayar que este derecho fue conculcado a raíz de la ocupación militar que el Estado Chileno hiciera con el Pueblo Mapuche y su territorio a través de la deplorable “Pacificación de la Araucanía” instalada en 1881, de la cual se deriva nuestra situación de pueblo políticamente oprimido, provocando en consecuencia la negación de nuestros derechos más elementales.
Foto de MARELOPEÑI. Representa al líder indígena Galvarino, quien al caer prisionero de los soldados españoles, fue condenado a la amputación de sus manos, el indio estiró los brazos y sin gritar ni dar una sola muestra de dolor, un hacha cortó ambas extremidades. El guerrero mapuche continuó peleando, con navajas atadas a los muñones. La siguiente vez que fue apresado, se le condenó a la horca.
3: Subrayamos que el derecho a la libre determinación constituye un principio fundamental para propiciar un proceso de articulación organizativa y la construcción de la voluntad colectiva con el objeto de materializar definitivamente el Autogobierno Mapuche. Consideramos que este derecho colectivo representa un área común para la convergencia de todos los actores Mapuche comprometidos con un proceso autonómico, orientado a crear las condiciones elementales para la autodeterminación.
4: Nosotros los Mapuche titulares del derecho a la libre determinación, asumimos responsablemente este desafío entendido como una oportunidad política y una gran responsabilidad con el presente y el devenir histórico del Pueblo Mapuche, conscientes de las complejidades que comprende un proceso para materializar consistentemente los aspectos culturales, económicos, jurídicos y políticos que se requiere para el autogobierno.
5: Reafirmamos que el derecho al Autogobierno Mapuche tiene plena relación con los Tratados convenidos entre nuestro pueblo y el sistema colonial Español en cuanto a los derechos de soberanía política y territorial los cuales el Estado Chileno no ha respetado. Considerando además, que a casi dos siglos de su conformación y en víspera a un Bicentenario mantiene invariable su doctrina de la negación del Pueblo Mapuche y sus derechos colectivos.
6: Tenemos la firme convicción que el Autogobierno es la manera más adecuada para erradicar el racismo, la discriminación, el colonialismo y el neocolonialismo en todas sus manifestaciones y de esta manera participar activamente en el concierto de la comunidad internacional, en las relaciones multilaterales con nuestra propia identidad.
7: Sostenemos que el autogobierno, además de constituir un proceso legitimo e imprescindible es la medida apropiada para adoptar las decisiones propias que afectan al Pueblo Mapuche y asimismo garantizar, salvaguardar y hacer respetar los derechos territoriales y los recursos del suelo y subsuelo que están seriamente amenazados por la expansión de las actividades sin control de parte de las empresas forestales, mineras, centrales hidroeléctricas, la industria del turismo, la piratería intelectual y la biopiratería entre otras formas de vulneración a nuestros derechos colectivos.
8: Exhortamos a la comunidad internacional a establecer un proceso de cooperación y observancia a esta etapa de implementación del derecho a la libre determinación y al Autogobierno Mapuche.
9: Hacemos un llamado a intensificar el diálogo entre los Mapuche con el objeto de construir una voluntad colectiva en torno a la implementación del Autogobierno y asimismo participar activamente en la Escuela para el Autogobierno Mapuche que iniciaremos durante 2009; así también convocamos a las autoridades ancestrales Lonko Machi, Weupife Ngenpin. Kimenche y werken a tomar parte del proceso.
Harto de ser rey tratado como perro, Manco Inca se alza contra los hombres de cara peluda. En el trono vacío, Pizarro instala a Paullo, hermano de Manco Inca y de Atahualpa y de Huáscar.
De a caballo, a la cabeza de un gran ejército, Manco Inca pone sitio al Cuzco. Arden las hogueras en torno a la ciudad y llueven, incesantes, las flechas de yesca encendida, pero más castiga el hambre a los sitiadores que a los sitiados y las tropas de Manco Inca se retiran, al cabo de medio año, entre alaridos que parten la tierra.
El Inca atraviesa el valle del río Urubamba y emerge entre los altos picos de niebla. La escalinata de piedra lo conduce a la morada secreta de las cumbres. Protegida por parapetos y torreones, la fortaleza de Machu Picchu reina más allá del mundo.
Hadabruja, ilustra la entrada de Sin Pelos en la Lengua sobre el desprecio de algunos políticos costaricenses para con los pueblos indígenas, con un dibujo maravilloso de... ya me pondrán de quién, en los comentarios, Hadabruja o Tsube...
En el radiante mediodía, a través de la humareda se abren paso los soldados. Un olor a cuero mojado se alza y se mezcla con el olor de la quemazón, mientras resuena un estrépito de cascos de caballos y ruedas de cañones.
Nace un altar en la plaza. Los pendones de seda, bordados de águilas, escoltan al dios nuevo, que tiene los brazos abiertos y usa barba como sus hijos. ¿No está viendo el dios nuevo que sus hijos se abalanzan, hacha en mano, sobre el oro de los templos y las tumbas?
Los dioses de la razón, del desarrollismo, del racismo, del etnocidio, del geocidio han triunfado sobre los dioses del agua, de los bosques, de las estrellas, de la luna, de la luz, del amor.
. Es el triunfo del capital, del dios del dinero. Son los mismos que están triunfando en la amazonía, que pronto podría estar cruzada por carreteras; que pugnan por convertir el polo norte en campo petrolífero, que impulsan la guerra.
Si los Yukpas y las civilizaciones primigenias continúan muriendo, seguramente no quedará planeta donde construir utopías. La palabra iría perdiendo su poder como fuerza creadora y los dioses del viento podrían enterrarla. No harían falta los misiles de la IV flota.
Aún hay tiempo. Hay un pueblo que vibra con esperanza. Le toca a él decir basta y echarse a andar. Más fuerte es la luz de la esperanza. Un tiempo de pueblo nos aguarda.
Mil hombres van barriendo el camino del Inca hacia la vasta plaza donde aguardan, escondidos, los españoles. La multitud tiembla al paso del Padre Amado, el Solo, el Único, el dueño de los trabajos y las fiestas; callan los que cantan y se detienen los que danzan. A la poca luz, la última del día, relampaguean de oro y plata las coronas y las vestiduras de Atahualpa y su cortejo de señores del reino.
¿Dónde están los dioses traídos por el viento? El Inca llega al centro de la plaza y ordena esperar. Hace unos días, un espía se metió en el campamento de los invasores, les tironeó las barbas y volvió diciendo que no eran más que un puñado de ladrones salidos de la mar. Esa blasfemia le costó la vida. ¿Dónde están los hijos de Wiracocha, que llevan estrellas en los talones y descargan truenos que provocan el estupor, la estampida y la muerte?
El sacerdote Vicente de Valverde emerge de las sombras y sale al encuentro de Atahualpa. Con una mano alza la Biblia y con la otra un crucifijo, como conjurando una tormenta en alta mar, y grita que aquí está Dios, el verdadero, y que todo lo demás es burla. El intérprete traduce y Atahualpa, en lo alto de la muchedumbre, pregunta:
—¿Quién lo dijo?
—Lo dice la Biblia, el libro sagrado.
—Dámela, para que me lo diga.
A pocos pasos, detrás de una pared, Francisco Pizarro desenvaina la espada.
Atahualpa mira la Biblia, le da vueltas en la mano, la sacude para que suene y se la aprieta contra el oído:
—No dice nada. Está vacía.
Y la deja caer.
Pizarro espera este momento desde el día en que se hincó ante el emperador Carlos V, le describió el reino grande como Europa que había descubierto y se proponía conquistar y le prometió el más espléndido tesoro de la historia de la humanidad. Y desde antes: desde el día en que su espada trazó una raya en la arena y unos pocos de sus soldados muertos de hambre, hinchados por las plagas, juraron acompañarlo hasta el final. Y desde antes aún, desde mucho antes: Pizarro espera este momento desde que hace cincuenta y cuatro años fue arrojado a la puerta de una iglesia de Extremadura y bebió leche de puerca por no hallarse quien le diera de mamar.
Pizarro grita y se abalanza. A la señal, se abre la trampa. Suenan las trompetas, carga la caballería y estallan los arcabuces, desde la empalizada, sobre el gentío perplejo y sin armas.
Para comprar la vida de Atahualpa, acuden la plata y el oro. Hormiguean por los cuatro caminos del imperio las largas hileras de llamas y las muchedumbres de espaldas cargadas. El más espléndido botín viene del Cuzco: un jardín entero, árboles y flores de oro macizo y pedrerías, en tamaño natural, y pájaros y animales de pura plata y turquesa y lapislázuli.
El horno recibe dioses y adornos y vomita barras de oro y de plata.
Jefes y soldados exigen a gritos el reparto. Hace seis años que no cobran.
De cada cinco lingotes, Francisco Pizarro separa uno para el rey. Luego se persigna. Pide el auxilio de Dios, que todo lo sabe, para guardar justicia; y pide el auxilio de Hernando de Soto, que sabe leer, para vigilar al escribano.
Adjudica una parte a la Iglesia y otra al vicario del ejército. Recompensa largamente a sus hermanos y a los demás capitanes. Cada soldado raso recibe más de lo que el príncipe Felipe cobra en un año y Pizarro se convierte en el hombre más rico del mundo. El cazador de Atahualpa se otorga a sí mismo el doble de lo que en un año gasta la corte de Carlos V con sus seiscientos criados -sin contar la litera del Inca, ochenta y tres kilos de oro puro, que es su trofeo de general.
Lusbi Portillo, desde la ONG Homo et Natura, continúa en su lucha por los derechos de los pueblos indígenas al noroccidente de Venezuela. En uno de los densos y ricos correos para leer y conversar que comparte de tanto en tanto, está la letra de esta canción de Leon Gieco, que yo no conocía, y que cae bien, en esta coyuntura de xenofobiaeuropea.
ALTO A LA GUERRA CONTRA LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS
Nosotras, nosotros, organizaciones, colectivos, movimientos, redes, comunidades, pueblos, familias y personas adherentes o simpatizantes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, mujeres, hombres, niñ@s y ancianos de todo el país declaramos:
Desde hace casi un año, el hostigamiento, provocaciones, represión, militarización y agresiones contra las comunidades indígenas zapatistas vienen recrudeciéndose. La incursión militar del pasado 4 de junio es sólo la señal más visible de una estrategia que busca atacar a la base social del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el corazón de la autonomía indígena: la tierra y el territorio. Condenamos y rechazamos estos acciones y exigimos se detengan de inmediato.
Esta nueva ofensiva está articulada una vez más por grupos paramilitares, por el Ejército Federal Mexicano, distintos grupos policiacos y por el Gobierno del Estado de Chiapas, así como por el Gobierno Federal. Es una estrategia político-militar que busca arrinconar al zapatismo. Cómplices de esta estrategia es el silencio de los medios de comunicación y de tod@s aquellos que callan frente a la represión que viven nuestr@s herman@s zapatistas. Nosotr@s no callamos. Exigimos se detenga de inmediato esta ofensiva contra el proyecto zapatista que significa una alternativa mundial para los pueblos.
En las juntas de buen gobierno zapatista y los municipios autónomos rebeldes zapatistas se construye la digna autonomía, que reconocemos como una de las más importantes alternativas para la humanidad. Nosotras, nosotros, nos sumaremos al proceso de hermanamiento y defensa de la autonomía zapatista, que vive hoy un creciente riesgo con esta nueva ofensiva de violencia.
Exigimos al gobierno Federal y Estatal detengan ya las acciones contra las acciones de violencia contra las comunidades zapatistas. A todas las bases de apoyo zapatistas, municipios autónomos y juntas de buen gobierno, así como al propio EZLN hoy volvemos a decir NO ESTAN SOLOS. Estamos con ustedes quienes integramos la Otra Campaña, y desde todo el país les enviamos un mensaje de apoyo y solidaridad.
Es la hora de la movilización y la organización en defensa y apoyo del EZLN. Frente a los tambores de la guerra es necesario organizar ya la respuesta desde todos los rincones del país.
Hay desde hace mucho tiempo poblados en los que los hombres son zapatistas, las mujeres zapatistas, los niños zapatistas, los pollos zapatistas, los perros zapatistas, las piedras zapatistas, todo es zapatista.
Y que para acabar con el movimiento zapatista hay que borrar de la faz de la tierra este pedazo de territorio.
No sólo destruirlo, hay que borrarlo de plano.
Por que siempre hay el peligro que están los muertos abajo.
De nuevo, tengo que agradecerle a Alejandra por compartir en el blog de SEFCA, este documental, CORRIDOS SIN ROSTRO, dirigido por Othello Khanh en 1995, sobre la insurgencia zapatista de 1994 en el estado mexicano de Chiapas. Trata de la vida de los hombres y mujeres sin rostro, los campesinos que asumieron la lucha por la dignidad indígena, y por la causa de la tierra y la libertad.
Leo en La Otra Chilanga, que Patricia Troncoso confirmó su decisión de aceptar el acuerdo con el Gobierno después de 112 días de huelga de hambre, con la que perió más de 26 kilos llegando a estar en condición crítica.
Esta activista mapuche conocida "la Chepa", al poner fin a su huelga, difundió una grabación en la que expresó:
"Vencimos el orgullo y la arrogancia de un Gobierno y nos llenamos de generosidad para dejar de lado los intereses personales y mezquinos por otros intereses más solidarios que aseguren justicia y libertad para todo el pueblo mapuche y chileno"
Patricia Troncoso, presa política mapuche recluida en el centro penitenciario de la ciudad de Victoria, comenzó a partir del 12 de Octubre una huelga de hambre liquida indefinida, y tras más de cien días de mantenerla, hoy se encuentra en un estado de salud, muy delicado.
Estudiando de teología en el instituto de ciencias religiosas de la Universidad Católica de Valparaíso, fue aproximándose de manera solidaria a las comunidades mapuche, y con el correr del tiempo, su compromiso la llevó a convivir con su pueblo originario, conoció la vida del campo, la miseria, el sufrimiento, la discriminación y la opresión del pueblo mapuche, se acercó a la naturaleza, se reencontró con sus antepasados, se sintió digna de ser parte de un movimiento que busca la dignificación y liberación del pueblo mapuche.
Este viernes, Patricia escribió su último comunicado desde el hospital donde había sido internada contra su voluntad.
Aquí me encuentro peleando contra el estado opresor al igual que ustedes… Cada día y cada noche, no con mi fuerza sino con la fuerza y garra que ustedes me dieron.
Queridos Lamien, ¿De que se nos puede acusar? ¿De que somos culpables?, si solo hemos buscado tener justicia, la que siempre el invasor nos negó…
¿De que se nos acusa entonces?, de no ceder ante la soberbia del que hoy nos golpea, nos asesina y nos encarcela.
Cada uno de nosotros, no ha perdido la memoria,
Cada uno de nosotros ha resistido a lo largo de los años, la explotación y el despojo
Cada uno de nosotros sigue sintiendo desde su interior, la voz del abuelo, de la abuela, que nos contó como ocurrieron los saqueos.
Cada uno de nosotros, tiene hoy motivo para seguir resistiendo y seguir luchando. Con la bravura de los konas antiguos, con su lealtad, su valentía y también con su sabiduría.
Cada uno de nosotros tiene una responsabilidad, la responsabilidad de defender a todos los que generosamente luchan para apoyar al Pueblo Nación-Mapuche a las comunidades y a todo el pueblo pobre y explotado.
Animo, sigamos adelante, más unidos que nunca para defender nuestros derechos de tierra y libertad.
Weuwain pu lamien, Newen pu lamien
Donde hay coligües [cañas], coligües nacerán, si cae uno, diez se levantarán…
AMULEPE TAIÑ WEICHAN MARRICHIWEU
Lamien Chepa. Desde el Hospital de Chillan 17 De Enero 2007
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Video con declaraciones del papá de Patricia.
Pero... ¿por qué la huelga de hambre? Cuentan las organizaciones mapuche, que Patricia en un primer momento fue acusada de incendio y amenazas terroristas en contra del latifundista Juan Agustín Figueroa, causa de la cual ha sido absuelta en dos oportunidades. También es acusada de pertenecer a la asociación ilícita terrorista de la que es acusada la Coordinadora Arauco Malleco, causa de la cual fue absuelta también, tras siete meses de detención preventiva.
A pesar de llevar más de un año encarcelada, y de haberse dictaminado su inocencia, se la mantiene privada de libertad mediante medidas tomadas por la fiscalía que solo tienen el fin de dilatar el proceso y mantener más tiempo a los líderes del movimiento mapuche en la cárcel. Se la acusa ahora del incendio al Fundo Poluko Pidenko, y por asociación ilícita terrorista, caso que fue cerrado hace varios meses, pero cuya audiencia de preparación de juicio ha sido pospuesta en 5 oportunidades, en una estrategia del gobierno y el ministerio público que ha sido interpretada como la intensión de dilatar el proceso, mermando al máximo el estado físico y psicológico de los presos políticos mapuche, y de atemorizar a las comunidades que se movilizan por sus derechos
Muchos otros presos políticos mapuche, están sometidos a procesos y dilaciones semejantes, algunos de ellos con problemas delicados de salud, tales como Mireya Figueroa, Juan Antonio Colihuinca, Juan Patricio Marileo Saravia, y José Cariqueo Saravia, recluidos en las cárceles de Temuco y Angol.
Extracto, parcial, de la ponencia sobre el Derecho a la AutoDeterminación del Pueblo Mapuche, de Cristina Medina Pichicona, en el Instituto de Derechos Humanos Bartolomé de las Casas, de la Universidad Carlos II, de Madrid, dentro de su postulación a la Maestría en Derechos Fundamentales, en el año 2004. Compartido por Ivan Seisdedos CICERONE en Atina Chile.
De la Conquista
Desde el primer contacto con los españoles, en 1541, se inicia la guerra con los mapuches.
En 1546, el conquistador Pedro de Valdivia emprende la primera campaña militar al territorio del Meli Wixan Mapu (2) (territorio histórico de Pueblo Mapuche).
Después de reiteradas batallas, en 1550, llegan al corazón de territorio Mapuche (cruzan el río Bío-Bío).
Esto provocó el primer levantamiento general de los mapuches, al mando de Lautaro, quienes queman todas las ciudades y fuertes al sur del Bío-Bío.
En la batalla de Andalién, en 1553, Pedro de Valdivia es tomado prisionero, es enjuiciado y ejecutado el 1 de Enero de 1554.
La Corona volvió a destinar un contingente para la conquista del territorio mapuche, campaña que tampoco tuvo éxito.
En 1598 se vuelve a producir otro levantamiento que culminó con la victoria de Curalaba, donde se da muerte a otro Gobernador, Martín García Oñez de Loyola, siendo destruidas todas las ciudades al sur del río Bío-Bío.
Después de casi cien años de guerra, en 1641 españoles y mapuches se reúnen en el Parlamento de Kullin, donde la Corona de España les reconoce la independencia, y los mapuches pasan a constituirse la primera y única nación independiente reconocida por un tratado.
El Gobernador, Marqués de Baides, y el Consejo General de Loncos del Meli Wixan Mapu, ratificaron las fronteras entre ambas naciones (al norte y sur del río Bío-Bío).
El Rey Felipe IV, confirmó la legitimidad del tratado, por Real Cédula del 29 de Abril de 1643.
Se realizaron otra serie de parlamentos, el último fue el de Negrete, los días 3, 4 y 5 de Marzo 1803 entre la Nación Mapuche y la Corona Española.
El gobierno español ratificó la frontera y se estableció un convenio comercial y de defensa recíproca.
El 1 de enero de 1823, en el Parlamento de Tapiwe, los representantes y emisarios del Gobierno de Chile, ratificaron el reconocimiento de las fronteras y de la soberanía mapuche.
A fines del s. XVIII y parte de XIX , la Nación Mapuche se había convertido en una sociedad ganadera y textil que comercializaba sus productos en Chile y Argentina, obteniendo tal cantidad de monedas de plata, como producto del comercio, que comenzaron a fabricar joyas con éstas, debido a que no estaba dentro de su mentalidad la acumulación del dinero.
En 1853 se inicia el hostigamiento, con la finalidad de integrar el territorio mapuche al Estado de Chile y apoderarse de los recursos que estos poseían.
En 1860 ingresa el ejército al territorio mapuche, produciéndose una serie de enfrentamientos, con bajas de ambas partes.
En 1871 el ejército chileno modernizó su armamento de guerra, cambiando la estrategia de combate, lo que sorprendió a los lanceros del Ejercito Mapuche.
Durante los siguientes años hubo períodos de paz y de guerra, hasta que en 1881, el Presidente Aníbal Pinto envía soldados bien equipados.
Los mapuches decidieron terminar con las pequeñas negociaciones y tratados de paz no respetados por el gobierno de Chile, y se lanzaron a una de las batallas más sangrientas.
Destruyeron todos los fuertes y pequeñas aldeas que habían construido el ejército y los colonos.
A su vez, el ejército fundaba ciudades, llevaba con ellos el telégrafo, y comenzaría a trazar las líneas férreas.
El 10 de noviembre de 1881, más de 400 mapuches, entre muertos y heridos, yacían en los campos del fuerte de Temuco.
Los mapuches habían perdido la guerra.
En 1883, con la fundación de Villarrica, terminó la ocupación del Territorio Mapuche: el Meli Wixan Mapu se anexaba al Estado Chileno.
Desde ese momento el Pueblo Mapuche pierde su independencia y todo su territorio, el Estado Nacional Chileno se instaura con sus leyes y remata las tierras mapuches a Colonos europeos (Alemanes, Holandeses, Suizos), a quienes además les regala una serie de maquinarias para su productividad.
La constitución de reducciones o proceso de radicación, se llevó a cabo entre 1884 y 1930.
Según datos oficiales, de 9 millones de hectáreas -comprendidas entre en Bío-Bío y Llanquihue- sólo 5,5 quedó en nuestras manos(3).
Con este proceso, los mapuches son divididos entre los diferentes lof (comunidades) para evitar cualquier tipo de organización.
En cada ciudad se instala un regimiento e iglesias para que los mapuches fueran cristianizados, se les prohíbe hablar su idioma y practicar su cultura y su religión, dejándolos en la más absoluta pobreza.
Desde la derrota y durante toda la republica (1902 a 1973), los mapuches trataron de organizarse.
A los hijos de los grandes Loncos, el Gobierno les tuvo cierta consideración, pues sabía que, dejándolos en las comunidades podrían lograr que se sublevaran, por lo que los enviaron a estudiar a los colegios de Santiago y Argentina, y son ellos quienes posteriormente demandan mejoras para su pueblo.
Algunos de ellos logran cargos políticos como los diputados Francisco Melivilo, Manuel Manquilef, Arturo Huenchullan, Venancio Coñoepan.
En 1981, en plena dictadura, se realiza un gran Nguillatún (ceremonia) mapuche en el Cerro Conunhueno (Temuco), por el Centenario del Gran Levantamiento General de 1881.
Aquí se fortalece el pueblo mapuche e inicia la lucha por su territorio y su proyección como pueblo.
Desde 1989 hasta 2004 el Pueblo Mapuche, se ha trasformado en uno de los movimientos de presión más fuertes en Chile, debido a diversos factores, como el no cumplimiento del Pacto de Nueva Imperial entre los mapuches y los partidos políticos de la Concertación, en cuya ocasión el pueblo mapuche se comprometió a apoyar el Candidato a la Presidencia Patricio Aylwin, a cambio del reconocimiento constitucional, una ley indígena y la ratificación del convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independiente de la OIT.
De las tres promesas, a la fecha solo se ha cumplido con la Ley Indígena Nº 19.253 del 05.10.1993, ley integracionista, que no responde a las demandas indígenas, y que ha provocado más descontento en ellos.
Mientras tanto, gran parte del Pueblo Mapuche demanda el derecho y ejercicio de libre determinación y para lograr así una autonomía territorial.
Este derecho se ha comenzado a ejercer en las comunidades, a través del proceso de recuperación del territorio.
El gobierno hasta el momento no ha podido controlar la situación, pese a que ha creado una serie de instancias como la Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato(4).
Por otra parte, los tribunales procesan y condenan a dirigentes mapuches acusados de usurpación de tierras, asociación ilícita y conducta terrorista, por aplicación de la Ley Antiterrorista.
El Pueblo Mapuche conoce su historia y sabe que fue una nación soberana, que firmó una serie de tratados tanto con la Corona Española como con el Gobierno de Chile, sabe que su territorio le pertenece y que fueron usurpados en forma ilegal por parte del Estado de chileno a través sus diferentes gobiernos.
Existe toda una jerarquía institucional dentro del Pueblo Mapuche, encargada de transmitir la historia verdadera de generación a generación.
Hoy el Pueblo Mapuche reconoce el avance y posicionamiento de los derechos colectivos en el ámbito de los derechos humanos yen el concierto internacional.
Participa activamente, a través de sus representantes, en las distintas instancias internacionales, como conferencias, foros, sesiones y en los grupos de trabajo de los proyectos de declaración de los pueblos indígenas de ONU y OEA.
Reflejo de esta participación internacional es Informe E/CN.4/2004/80/Add.3, que emitió el Relator Especial Sr. Rodolfo Stavenhagen sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas en Chile, informe que es muy favorable a los pueblos indígenas.
Los pueblos indígenas tienen una concepción de persona individual y colectiva.
Los derechos colectivos, en particular el derecho a la libre determinación de pueblos indígenas, está siendo discutido a nivel internacional y están siendo reconocidos en el Proyecto de Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Los pueblos indígenas son beneficiarios de derechos colectivos, que son indispensables para su continuada existencia, bienestar y desarrollo como pueblos, y para el goce de los derechos individuales de sus miembros, por lo que son considerados derechos humanos.
Así, los Estados deberían garantizar el derecho de los pueblos indígenas a su actuar colectivo; a su organización social, política y económica; a sus sistemas jurídicos; a sus propias culturas; a profesar y practicar sus creencias espirituales; a usar sus lenguas, y a administrar sus territorios y recursos naturales.
El Pueblo Nación Mapuche, fue una nación soberana e independiente que hoy revindica el derecho a la libre determinación como forma lograr su autonomía política y territorial.
Y como primer paso para hacer efectivo este derecho, inicia el proceso de recuperación de territorio que tradicional e históricamente han sido reconocidos en tratados internacionales, fortalece su idioma (mapudugún), sus juegos deportivos (palin), sus ceremonias religiosas (Nguillatún, Machitún), su estructura política (Eidol Loncos, Loncos Werkenes, Weupifes, Lof, Ayllarrehues y otros), leyes (ad-mapu), medicinas (lawen) y todo lo que significa su cultura y su cosmovisión.