miércoles, 19 de diciembre de 2007

Todas la voces para Guayasamín.

Oswaldo Guayasamín (1919-1999), pintor muralista y escultor ecuatoriano, desarrolló en su vida una obra humanista, que refleja el dolor y la miseria que soporta la mayor parte de la humanidad y denuncia la violencia que le ha tocado vivir al ser humano en este mounstruoso Siglo XX marcado por la guerra, la exclusión del sur, y el genocidio de los pueblos originarios.


Foto de un mural de Guayasamín en la Capilla del Hombre, Quito, tomada por BurocraciaNeuronal.

La construcción de la Capilla del Hombre fue el gran sueño de este pintor de los humildes. Para contribuir a hacer realidad ese sueño destacados músicos de diferentes países unieron esfuerzos. Nos cuentan en Taringa, que la idea nació del trovador cubano Silvio Rodríguez, y en junio de 1996, en el Coliseo Rumiñahui de Quito se realizó el concierto que llevaría por nombre "Todas las Voces Todas" con el objetivo de recaudar fondos para la construcción del monumento que soñó Guayasamín. En él, participaron además de Silvio, César Isella, Luis Eduardo Aute, Piero, Fito Páez y Joaquín Sabina, entre otros trovadores y agrupaciones como los conocidísimos Inti Illimani y Quilapayún.


Foto de La Capilla del Hombre tomada por José X.

Me tropecé con este videito de ese concierto, en el que Silvio canta, y yo de necio, quise compartirlo con ustedes...


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(Silvio Rodríguez)


Para no hacer de mi icono pedazos,
para salvarme entre únicos e impares,
para cederme un lugar en su Parnaso,
para darme un rinconcito en sus altares
me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
mi vienen a convidar a indefinirme,
me vienen a convidar a tanta mierda.

Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino:
yo me muero como viví.

Yo quiero seguir jugando a lo perdido,
yo quiero ser a la zurda más que diestro,
yo quiero hacer un congreso del unido,
yo quiero rezar a fondo un hijonuestro.
Dirán que pasó de moda la locura,
dirán que la gente es mala y no merece,
mas yo seguiré soñando travesuras
(acaso multiplicar panes y peces).

Dicen que me arrastrarán por sobre rocas
cuando la Revolución se venga abajo,
que machacarán mis manos y mi boca,
que me arrancarán los ojos y el badajo.
Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio.

(1991)


Foto de un rincón de la Capilla del Hombre, tomada por sergio_serrano.

3 comentarios:

Fer dijo...

Hermoso post amigo!
No conocía la Capilla del Hombre... debe ser hermosa, como las pinturas que compartes y la canción de Silvio ;)

Ese "todas las voces todas" me hace acordar a mis épocas de escuela porque es una parte de una famosa canción de Cesar Isella, compositor salteño (Canción con todos).

Qué lindo proyecto!

un beso

Solo-en-la-Acera dijo...

Si, Fer... Silvio propuso ese nombre a partir de la canción de Isella, y el mismo Isella se entusiasmó con la idea y participó en la realización del concierto. ;-)

Bartolina dijo...

La niña de la foto en la Capilla del Hombre es mi hija...